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7 de noviembre de 2012

Recuérdame

A la vista está que ya no estás aquí. 

Ya nadie abre tu puerta, ni oigo tus pasos entrecortados al salir del portal.
Te echo de menos.
Cuando veo la puerta de tu casa siento que parte de mi quedó dentro cuando te fuiste.
No son las grandes palabras por las que te recuerdo, sino por tus silencios entrecortados por las sonrisas sinceras. 
Vale más una hora de silencio contigo que los dos años que llevo sin  verte.
Te echo de menos.