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3 de junio de 2011

Desde mi memoria

Como siempre, me lleva tiempo darme cuenta del tiempo que ha pasado desde que escribí por última vez. 

He vuelto, aunque no se cuánto me quedaré.

Hace días me preguntó una persona, a la que hacía bastante tiempo que no veía, qué tal me había ido... mi contestación... el silencio. 

Si tuviera que contar las cosas que me han pasado...


La reacción de mi cerebro ante la pregunta fue repasar mentalmente el último año. 
Me vinieron imágenes de cosas divertidas, no todos los días son de risas e ilusión, pero lo importante queda ahí, guardado para mi.  Me gusta recordar los dias que tienen ese toque de alegría cuando me siento estancada en una vida llena de rutinas, así, me doy cuenta que, pese al sentimiento que el mundo se mueve bajo mis pies pero yo no lo acompaño, sigo moviéndome, todo sigue en movimiento, un día nuevo, es un nuevo comienzo, de algo que quizá no tenga importancia, pero tengo un día más, soy afortunada.
También vinieron a mi cabeza recuerdos no tan gratos, de las personas que ya no estan en mi vida, unas por elección, propia o no, y otras porque la vida decide que ya han llegado a su final. Es triste. Me entristece pensarlo, pero no puedo olvidar quien estuvo ahí, para mi, para todos, alguien que me enseñó el valor de tantas cosas, como por ejemplo, el de la lectura. 
Cuando entro al blog y veo el del rincón de los libros, siempre le recuerdo, queda en mi la herencia del placer de la lectura y el poder compartirlo con personas que aman lo mismo que yo. Doy gracias de haberlo tenido cerca y de haber compartido tantos momentos y, aunque suene, no se, quizá egoista, doy gracias porque contara conmigo para legarme sus libros, pues con ellos, no sólo lo recuerdo a él, sino que puedo compartirlo. 
Gracias a la vida, que ha puesto en mi camino a gente maravillosa, con la que comparto algún blog que otro (sí, va por tí) y que por suerte, me ha acompañado durante tantos años que apenas puedo recordar como la conocí. Con ella comparto alegrías, estres, agobio, risas y momentos de ocio.Así que, gracias. Gracias por acompañarme!


Puede que hoy llueva, puede que hoy algo me salga mal, o bien, puede que suspenda o que apruebe, pero lo único que puedo decir es:

Sí, me siento afortunada.